Una vivienda de 85 m² en el Eixample, con una terraza que mira de frente a la Sagrada Família y un interior que respira el lujo silencioso de Hermès. Elle Decor —y también Nuevo Estilo— la eligieron para sus páginas. Para nosotros, cuidar un piso así, cada día, es exactamente lo que nos mueve.
La joya: una terraza con la Sagrada Família de fondo
Hay pisos bonitos y hay pisos que se quedan en la memoria. Este pertenece al segundo grupo, y casi todo empieza en su terraza. Orientada al oeste y sin obstáculos a la vista, se abre sobre la Sagrada Família y el skyline de Barcelona como pocas. De día, un café mientras la ciudad despierta o una comida larga al sol; al atardecer, una copa de vino mientras la basílica se tiñe de dorado. Un espacio exterior así, en pleno Eixample, es una rareza.
No es un balcón de cortesía: es el centro de gravedad de la casa. Todo —el salón, la cocina, los recorridos— está dispuesto para que, mires donde mires, la vista esté presente. Esa fue, de hecho, la idea que guió la reforma: una distribución diáfana en la que la cocina y el salón se funden en un único espacio, separados sin cerrarse por un mueble bajo entre dos pilares.
Desde cualquier ángulo de la casa, la mirada termina en la Sagrada Família.
Un interior que respira Hermès
El diseño se inspira en la imagen de la maison francesa: blanco sobre blanco, la calidez de la madera noble y destellos dorados que aparecen con cuentagotas —en jarrones, marcos, griferías y tiradores—. Nada grita; todo está medido. Las encimeras de mármol y los acabados en latón conviven con un suelo de baldosa artística que aporta carácter sin romper la serenidad del conjunto.
Es ese tipo de elegancia que no se impone a la primera, pero que se siente: superficies impolutas, un proyecto de iluminación de acento muy cuidado y una paleta neutra que deja que las vistas y los materiales sean los protagonistas. El resultado es una casa que parece sencilla y, sin embargo, está pensada hasta el último detalle.
Por dentro: cada ambiente, pensado
El salón es diáfano y luminoso, con un sofá mullido y dos sillones que invitan a quedarse. Unas puertas correderas de suelo a techo lo conectan con la terraza, en un flujo continuo entre dentro y fuera que llena el espacio de luz natural. Para las noches, una smart TV de 55 pulgadas con Netflix y plataformas convierte el salón en una pequeña sala de cine.
La cocina, abierta y de revista, es un sueño para quien cocina: horno empotrado, placa de inducción, microondas, mármol y latón, y una zona de comedor contigua para cenas tranquilas. En un rincón, un escritorio con silla ergonómica resuelve el teletrabajo de las estancias más largas.
Los dos dormitorios apuestan por el descanso, con ropa de cama de calidad hotelera. El principal es una suite con cama de matrimonio grande, vestidor amplio y un baño en suite tipo spa, con ducha de lluvia y grifería en latón; el segundo, más íntimo, con cama doble y una paleta serena. Dos baños de diseño —uno con bañera para deshacer el día— completan una casa cuidada al milímetro.
Y luego está lo invisible, que es lo que de verdad marca la diferencia: aire acondicionado independiente por estancias, wifi de alta velocidad, lavadora dentro de la vivienda y un edificio seguro en uno de los barrios más codiciados de la ciudad.
El propietario que buscaba justo lo que ofrecemos
Detrás del piso hay una historia que reconocemos en muchos de los propietarios que confían en nosotros. La familia que lo reformó quería una casa para disfrutar Barcelona y, el resto del año, alquilarla por temporadas para rentabilizar la inversión. Disfrutarla y que rinda —sin que el piso se convierta en un segundo trabajo—. Eso es, palabra por palabra, lo que hacemos cada día.
Porque convertir un proyecto de interiorismo en una estancia memorable —y rentable— no es subir unas fotos a un portal y esperar. Es revenue management para fijar el precio justo cada noche, operativa fina de entradas y salidas, responder a un huésped a medianoche y, sobre todo, cuidar que la casa siga tan impecable como el día de la sesión de fotos.
Por qué nos enorgullece gestionar pisos así
Un espacio de este nivel no se gestiona con un algoritmo. Pide ojo, criterio y un estándar que no se negocia: que cada huésped lo encuentre tal como lo imaginó quien lo diseñó, que cada detalle dorado siga en su sitio, que esas vistas se vivan como la primera vez.
En dieciséis años hemos aprendido que cuidar un espacio con alma es la diferencia entre una reserva y una experiencia. Cuando un piso de nuestro portfolio llega a las páginas de Elle Decor y de Nuevo Estilo, es la confirmación de que ese estándar se nota. Y de que el diseño y la rentabilidad no están reñidos: cuando una casa se cuida de verdad, las dos cosas crecen juntas.
¿Te alojarías aquí? Podés reservar este piso en staywithus →
Este piso ha sido reconocido como referente de diseño en Elle Decor y Nuevo Estilo.
Lo cuidamos como si fuera nuestro
Con diseño de revista o sin él, tu piso merece una gestión que lo respete tanto como lo rentabiliza. Pedí tu análisis gratuito y mirá cuánto puede rendir en Barcelona o Madrid.
Pedí tu análisis gratuito →